Jamás, desde niño, me he dejado pisar por nadie. Siempre he sabido sobrellevar mis problemas de una u otra forma, comprendiendo que mi pensamiento y mi espíritu eran diferentes. Desde que tuve uso de conciencia supe de mis guardianes, de mis protectores; los percibía con claridad, con una capacidad espiritual que no todos poseen.
En aquel entonces no tenía la edad adecuada para proyectar mi voluntad de forma consciente, pero el tiempo pasó, y desde los trece años emprendí un largo camino de desarrollo y fortalecimiento. No sólo impulsé mis habilidades, sino también mi fe, mi servicio y mi entrega a mi Señor.
Por ello me considero practicante de la magia negra, pues el negro no simboliza únicamente destrucción o caos, sino también fuerza, impulso y seguridad. Porque hacer el mal por el mal siempre trae consecuencias, pero… ¿por qué mostrar piedad hacia quien no la tuvo contigo? ¿Por qué contener tu poder ante aquellos que te dañan deliberadamente?
Gracias a este entendimiento, he logrado una vida llena de resultados, satisfacciones y también sinsabores, pues toda senda espiritual conlleva pruebas. Sin embargo, siempre termino alcanzando lo que decido, obteniendo lo que deseo, imponiendo mi voluntad, pero sin necesidad de pisar a otros para avanzar.
A veces basta con enfocarse en la propia vida, en los principios, en la fe. Y sólo cuando alguien intenta perjudicarte intencionalmente, entonces sí, actuar. Porque no soy una oveja. Soy aquel que camina y observa, que no corre, que no tiene prisa, pues sabe que todo en la vida tiene su proceso y su tiempo.
Todo lo que está destinado a la grandeza de los dioses, sin importar el tiempo ni el espacio, se conseguirá. Porque la voluntad de los dioses habita en quien sirve con fe y gracia. Bajo su bendición no existe poder que pueda detenerte, ni voluntad que pueda aplastarte.
Para poder mandar, primero hay que saber servir.
Y quien no sabe servir, jamás podrá mandar.
CONTACTO TELEFÓNICO
Somos personas comunes con vidas como cualquier otra con trabajo y familia, pero con una fe diferente que nos permite avanzar de una forma más clara y precisa somos como cualquier otra persona que podrás ver en la calle, pero somos personas comunes con vidas como cualquier otra con trabajo y familia, pero con una fe diferente que nos permite avanzar de una forma más clara y precisa somos como cualquier otra persona que podrás ver en la calle, pero como una fe diferente ya actuamos y resolvemos las cosas de una forma esotérica como una fe diferente ya actuamos y resolvemos las cosas de una forma esotérica.